<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rss version="2.0">    <channel>        <title>Pastoral Familia</title>        <description><![CDATA[Pagina Dedicada la Formacion de la Familia en ela fé cristiana]]></description>        <link>http://pastoralfamiliar.blogcindario.com/</link>        <lastBuildDate>Fri, 17 Apr 2009 23:12:15 +0100</lastBuildDate>        <generator>FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)</generator>        <item>            <title>Pastoral</title>            <link>http://pastoralfamiliar.blogcindario.com/2009/04/00001-pastoral.html</link>            <description><![CDATA[Uno de los aspectos m&aacute;s importantes a considerar en nuestro trabajo de agentes de pastoral familiar es el referido a c&oacute;mo realizamos, es decir, qu&eacute; criterios, qu&eacute; actitudes, qu&eacute; postura asumimos en nuestro trabajo. Quisi&eacute;ramos compartir algunas reflexiones,&nbsp;<br /><br />La Pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s&nbsp;<br /><br />1. En el Evangelio, Jesucristo se ofrece a nosotros como maestro y modelo, (Jn 13, 13; 14,6). Se hace uno de nosotros y vive nuestra realidad. Sin embargo, la pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s no se presenta como un sistema pedag&oacute;gico completo y cient&iacute;fico, sino como un proceso de salvaci&oacute;n en la historia, la que est&aacute; centrada totalmente en Cristo Jes&uacute;s.&nbsp;<br /><br />2. La Pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s, en cuanto a proceso de salvaci&oacute;n tiene como primera caracter&iacute;stica el ser experiencial. Ser cristiano no significa vivir solo de doctrinas y conceptos val&oacute;ricos, ser cristiano es vivir una experiencia fundamental, una experiencia de fe, una experiencia de amor que transforma la vida. &ldquo;Se&ntilde;or &iquest;a qui&eacute;n podemos ir? Solo tu tienes palabras de vida eterna&rdquo; (Jn 6, 68). Una experiencia que lleva a Pablo a exclamar &ldquo;he quedado crucificado con Cristo, ya no soy yo quien vive: es Cristo quien vive en mi&rdquo; (Gal 2, 19-20). Ense&ntilde;a desde la vida y para la vida.&nbsp;<br /><br />3. Segunda caracter&iacute;stica, es una pedagog&iacute;a transformadora. Introduce en un proceso que nos ense&ntilde;a una nueva forma de mirar, nos da otra perspectiva, nos cambia el horizonte. Recibimos una nueva comprensi&oacute;n de la persona humana, de la creaci&oacute;n, de la historia incluso de la misma Iglesia. Una nueva comprensi&oacute;n que nos lleva a sentir y a actuar seg&uacute;n la l&oacute;gica del Evangelio (Jn. 15, 13).&nbsp;<br /><br />4. Es una pedagog&iacute;a inserta en una comunidad. Jes&uacute;s llama a los ap&oacute;stoles y va perfeccionando la fe de ellos con hechos y palabras. La primera se&ntilde;al milagrosa de Jes&uacute;s, los ap&oacute;stoles la viven juntos, es decir, en comunidad (Jn 2, 11-12); lo mismo ocurre cuando multiplica los panes (Jn 6, 1-15), camina sobre las aguas (Jn 6, 16-21) y en muchas otras se&ntilde;ales (Jn 20, 30). Estos hechos van constituyendo a los ap&oacute;stoles como testigos de Jes&uacute;s hasta llegar a reconocerlo como el Se&ntilde;or Resucitado (Jn. 21, 1-14) y hasta la confirmaci&oacute;n de Pedro (Jn 21, 15-19).&nbsp;<br /><br />5. Otro aspecto de la Pedagog&iacute;a de Jes&uacute;s es su coherencia testimonial. Jes&uacute;s durante todo su ministerio, desde su encarnaci&oacute;n hasta la cruz, fue coherente entre lo que dijo e hizo (Jn 10, 36-38). Actu&oacute; &ldquo;sin alarde de su condici&oacute;n divina&rdquo; (Fil. 2, 5-11); y asumi&oacute; un estilo de vida pobre y sencillo (Mt. 8,20).&nbsp;<br /><br />6. La acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu est&aacute; presente durante todo el Evangelio. Jes&uacute;s es acogedor y lo manifiesta con gestos de amistad hacia los ap&oacute;stoles, en una cercan&iacute;a capaz de llenar sus corazones. &ldquo;Ya no los llamo siervos porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho&rdquo; (Jn 15,15).&nbsp;<br /><br />7. El encuentro con Jes&uacute;s personaliza e integra la vida. Centra su atenci&oacute;n en aquel a quien se dirige o en aquellos que le buscan. Les escucha y les habla, se adapta a su realidad, los hace sentir &uacute;nicos e irrepetibles. Los hace salir de s&iacute; mismos (Jn 21, 20); escruta los corazones y las intenciones (Jn 8, 40); es capaz de ponerse en el lugar del otro y sufrir con &eacute;l (Jn 11, 35). Todas sus actitudes y gestos hacen experimentar a cada uno, de diversos modos, el amor de Dios.&nbsp;<br /><br />]]></description>            <pubDate>Fri, 17 Apr 2009 10:23:24 +0100</pubDate>        </item>    </channel></rss>